
¿Cuántas veces entramos en una tienda solo por echar un vistazo y no compramos nada? ¿Y cuántas veces ‘fichamos’ algún producto, nos lo probamos y luego tratamos de encontrarlo más barato en otras tiendas o en Internet? Pues los comercios están empezando a cansarse de esta práctica, que incluso ya ha sido bautizada en inglés como ‘showrooming’.











