Qué vida de perros: spas, choferes y abrigos de cachemira


Reggie Nadelson, Nueva York

Abrigado para la nieve

Pocos perros son tan consentidos como los de Nueva York, todo un paraíso de lujos caninos.

“Nueva York es un sitio fantástico para perros, hay tantas facilidades: piscinas, spas, espacios para caminar”, dice Beatrice Tosti di Valminuta.

Kiki, su chihuahua, a veces la visita en su restaurante italiano y bar de vinos en el Bajo Manhattan, y allí todo el mundo lo conoce.

Pero la mayor parte del tiempo Kiki la pasa en una guardería diurna para perros pequeños. Su nombre completo es Killer Samson Hércules, ya que la italianísima Beatrice quería un chihuahua y Julio su esposo dominicano prefería un gran mastín.

“Llegamos a un compromiso: un chihuahua con nombre de mastín”, explica Beatrice.

El postre preferido de Kiki es fruta, y habitualmente come pera o sandía. Cuando hace frío luce diseños especialmente creados para él en tejido de cachemira italiana. Es un perro viajado, y como todo buen neoyorquino, disfruta de cuando en cuando de unas vacaciones en algún destino exótico.

Una vez en Nápoles le dijeron a Beatrice: “Señora, usted sabe que es muy famosa en Santa Lucía”. Se sintió halagada y se ruborizó, pero el hombre aclaró: “No es por usted, sino por su perro”.

Psicólogo de perros

La foto que tuiteó Victoria BeckhamLos vestidos y abrigos de diseñador causan envidia entre algunos dueños neoyorquinos.

El yorkshire terrier es rey en de Nueva York, y los labradores tienen un puesto alto en la lista de preferidos.

“Adoran la ciudad”, aseguran los dueños de un par de terriers dorados. “Cuando vivíamos en el campo, andaban como salvajes. Pero en nuestro loft del Soho están felices”, afirman, en conversación con la BBC.

Estos terriers particulares, dueños de collarines engarzados en diamantes, van al psicólogo.

Pero hay quienes no entienden ese concepto, como Justine Haemmerli, quien tiene dos apuestos king spaniels.

“¿Qué se supone que es lo que hace un psicólogo de perros?”, pregunta. “Nuestros perros tienen un gran equilibrio emocional porque yo les organizo la vida como una buena profesora del método Montessori”, señala.

En cuanto a la depresión canina, Colleen Noonan cree que se trata simplemente de una cuestión de estilo. Vive en un sofisticado apartamento en Brooklyn, junto con su esposo y dos deliciosos dachshunds.

“Cuando mi dachchund Jennifer López era cachorrita, me convencí de que estaba deprimida, ya que la dejábamos sola todo el día mientras íbamos a trabajar”, dice.

“Se ponía a lloriquear, y me preocupé. Así que compramos un segundo perro -Leonard Cohen- porque pensamos que la ayudaría a sobrellevar su soledad. Resultó que no estaba deprimida, era simplemente así su personalidad, melancólica y perezosa. Le gusta mirar televisión”.

Como buenos dueños de perros neoyorquinos, Colleen y Steven rechazan los extremos más extravagantes de la moda canina, pero Colleen admite que ordena abrigos hechos a medida para sus mascotas.

“Me van a hacer uno con una copa de vino y otro con un bife, de forma que cuando los saque a pasear estaré mirando todas mis cosas preferidas”, dice.

Canes gourmet

Un lujoso collarín caninoLos diamantes siempre han sido los mejores amigos del perro.

Para los residentes de la Gran Manzana no hay nada más importante que la comida, y los perros aquí no son diferentes.

Kiki el chihuahua “sigue una dieta estricta de un tercio de comida integral seca para perros, un tercio de arroz orgánico y un tercio de pollo orgánico criado en espacios abiertos, que consigo en el mercado”, señala Beatrice Tosti.

Naturalmente, Kiki es lo suficientemente gourmet como para degustar verduras amargas de cuando en cuando.

“Barley y Bruckner son muy quisquillosos con la comida”, afirma Justine, la dueña de los spaniels. “Nuestro veterinario nos explicó que tener perros de esta raza es como criar niños que siempre tienen dos años, lo que inmediatamente hizo que me planteara si de verdad quiero tener hijos”.

“Un día engullen lo que les damos, y tres días después nos miran con semejante dolor y ofensa en sus ojos que sentimos que les hubiéramos puesto jeringas en el plato”, explica.

“Comemos todas las frutas que encontramos: naranjas, manzanas, kiwis, papayas, piña, cerezas, melocotones, peras, duraznos, mangos -les encantan los mangos-, …melones. Luego terminamos con dátiles”

Martha Teichner

Las alternativas en materia de comida para perros son sumamente interesantes, dice. “Parecería que hubiera una enorme brecha entre los locos de atar, y la gente a la que no le importa nada. Tienes Alpo y luego Blue Buffalo, que se supone que deja el pelaje sedoso y alimenta también sus almas. Después tienes a la gente que sólo les da a sus perros comida casera”.

“Yo hice eso durante algún tiempo, hasta que resolvieron que mis habilidades culinarias no estaban a su altura y empecé a volverme loca. Así que ahora comen alimento enlatado del prémium, con nombres altisonantes como ‘fiesta mediterránea’ o ‘estofado de cowboy'”.

Paseos y vacaciones

Barley y Bruckner hacen muchísimo ejercicio. Justine y Kevin los sacan durante horas los fines de semana, y se encuentran con otros perros. Muchos dueños, como Martha Teichner, sacan a pasear a sus perros con otros dueños.

“La señal indiscutible de un neoyorquino dueño de perros es que lleva los bolsillos llenos de bolsas de plástico”, afirma esta distinguida corresponsal de CBS. Sus perros Goose y Minni, ambos bull terriers, son los perros neoyorquinos por antonomasia.

Masajes para perros“Relájate y vacía tu mente”. En Nueva York hay una amplia oferta de actividades perrunas.

“Cada mañana salen a pasear después del desayuno. Muchas veces me cuesta despertar a Minni. Prefiere darse el lujo de quedarse en cama. Cuando hace mucho frío les pongo dos o tres capas de abrigo”.

“Cuando volvemos a casa, comemos todas las frutas que encontramos: naranjas, manzanas, kiwis, papayas, piña, cerezas, melocotones, peras, duraznos, mangos -les encantan los mangos-, melones”.

“Luego terminamos con los dátiles. Más tarde, una vez que me he duchado y vestido, como una tostada y les doy cereales con miel y manteca de cacao”.

Esto es lo máximo que los consiente, aunque los fines de semana también les da un poco de queso o algún pan en el mercado de Union Square, o incluso un corte de carne salada de alce en el Barking Zoo.

Durante el día, Minni duerme bajo la colcha de Martha y Goose en el sofá de la sala de estar.

Los perros de Nueva York adoran mirar televisión. Justine a veces se encuentra a Barley y Bruckner “siguiendo a la gente y las formas como si estuvieran siguiendo un partido de tenis. Increíble, muy gracioso y algo preocupante”, dice.

Para sus vacaciones, los dachshunds Jennifer López y Leonard Cohen prefieren quedarse en posadas campestres antes que grandes hoteles urbanos. Barley y Bruckner visitan a la tía Laura y sus muchos primos caninos en la campiña de Pennsylvania.

En cuanto a Minni y Goose, con frecuencia viajan con su chofer en un taxi canino hasta Charleston, donde Martha tiene una segunda casa. Y es que todo el mundo está de acuerdo en que, hoy por hoy, llevar a las mascotas en los aviones es un dolor de cabeza.

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Archivado bajo Animales, Dinero, Increible, Insolito, Sociedad

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