Cómo prevenir enfermedades derivadas de gases de los motores diésel


Por Ana Inés Cabral | acabral@infobae.com
Hace pocos días, la OMS concluyó que el humo de los motores diésel son causantes de cáncer de pulmón. En diálogo con Infobae.com, médicos y especialistas opinaron acerca de cómo evitar la emisión de esas partículas a la población

Cómo prevenir enfermedades derivadas de gases de los motores diésel

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el grupo de la Organización Mundial de la Salud encargado de revisar qué partículas ocasionan cáncer de pulmón, concluyó, a partir de un estudio realizado en Estados Unidos, que el humo proveniente de los vehículos diésel son causantes de dicha enfermedad.

La investigación se llevó a cabo a partir del estudio de 12.315 mineros que, debido a su trabajo, están en permanente contacto con altas concentraciones de estas partículas microscópicas y con los óxidos de nitrógeno que se producen en la combustión del diésel. A partir de este análisis, se estableció una relación positiva entre respirar aire con dichas características y el desarrollo de cáncer de pulmón.

Al respecto, el doctor Eduardo Giugno, director del Hospital del Tórax Dr. Antonio Cetrángolo y titular de la carrera de Especialista en Neumonología de la Facultad de Medicina de la UBA, avala dichas conclusiones y sostiene: “Hay evidencias suficientes para decir que esos agentes son capaces de producir cáncer”.

“Esta sustancia del diésel pertenecía al grupo 2 A, que es el de agentes que probablemente puedan ser cancerígenos. Esta hipótesis se suponía hace mucho tiempo, lo que no había era una evidencia que lo probara. Apareció porque se estudiaron a más de 12.000 mineros que inhalaban una cantidad de diésel superior a la media de la población. De ellos, un grupo muy importantes desarrolló cáncer de pulmón, por eso la evidencia está y ahora lo reclasificaron al grupo 1, como sustancias que tienen relación directa con el cáncer”, señala Giugno.

Por su parte, la doctora Norma Cadoppi, oncóloga, experta en salud medio ambiental y presidente del Foro Estratégico para el Desarrollo Nacional, también relata que hace muchos años que en los centros de asistencia de la salud se vienen estudiando los efectos que produce la mala calidad de aire en al salud humana.

“Los dos grandes causantes de estas enfermedades son el transporte automotor y el humo del tabaco. Ambos son agresores claramente demostrados por las ciencias médicas”, afirma.

“Cuando un transporte es antiguo y su carburación es insuficiente o de mala calidad aparece ese polvo oscuro que son como partículas de carbono que ingresan a las vías respiratorias a través del flujo aéreo, impactan al pulmón y se estacionan en las paredes de los bronquios o alvéolos pulmonares”, describe Cadoppi.

“Así, se genera una enfermedad respiratoria llamada Enfermedad Obstructiva Crónica, que va generando, de manera lenta pero progresiva, una insuficiencia respiratoria que complica la totalidad de los órganos del organismo. A su vez, el depósito en los alvéolos pulmonares también va generando un cuadro denominado EPOC, Insuficiencia Obstructiva Crónica, que va deteriorando la calidad de vida del paciente. Otra cualidad de este material particulado es la de transformarse en cancerígeno”, señala la oncóloga.

Si bien la novedad es la confirmación acerca de que las emisiones de los motores de los vehículos con diésel son causantes de cáncer de pulmón, María Della Rodolfa, responsable de Programas de Salud sin Daño, afirma que lo que se podría hacer es “pensar como minimizar o evitar la exposición de esos gases a la población”.

En ese sentido, Giugno destaca que una posible solución sería el uso e implementación de tecnologías nuevas que hagan posible llevar los niveles de emisión a cero, sobre todo del nitrógeno, responsable de producir el cáncer. “Lo que no se sabe es cuánto podría llegar a costar esta tecnología”, agrega. “La prevención pasaría principalmente por tener un combustible con azufre muy bajo o directamente sin azufre”, indica Giugno.

Por su parte, Della Rodolfa, coincide con la idea de mejorar los motores de los vehículos para que no emitan gases tóxicos al medio ambiente y enfatiza que un factor muy importante que se debe tener en cuenta a la hora del cuidado y la prevención es que “la población más vulnerable son las mujeres embarazadas, los chicos durante toda su etapa gestacional y en los primeros años”.
Además, señala que es sabido que fumando aumentan las posibilidades de contraer cáncer de pulmón, pero “los no fumadores también están expuestos a muchos contaminantes como el humo del tabaco”.

Para esto, Giugno afirma que alrededor de un 10% de los pacientes que padecen cáncer de pulmón no son ni fueron fumadores y que entre los causantes de haber provocado esta enfermedad, puede encontrarse la emisión de estos gases provenientes de vehículos que utilizan diésel como combustible.

Cadoppi, precisa que la mejor manera de prevenir estos problemas es asumiendo que hoy en día, la capacidad tecnológica ha permitido tener nuevos motores. “Hay que ir desplazando el uso de petróleo y de gas por otros combustibles que son eficientes. Ya tenemos en distintas ciudades, como es el caso de Buenos Aires, motores híbridos que trabajan una parte del tiempo con electricidad y otra con un combustible fósil, van alternando.

Apareció también el hidrógeno que en poco tiempo va a poder estar instalado en la industria y en la producción. Otro factor a tener en cuenta a la hora de remplazar los productos contaminantes, es el uso de los biocombustibles que han demostrado que lo hacen en menor medida”.

Además, la especialista remarca que estas funciones de prevención son responsabilidad de los gobiernos y destaca cuatro funciones esenciales que deberían llevarse a cabo por parte de ellos. “Lo primero que hay que hacer es un buen diagnostico y tener una red de monitoreo automático del aire ya que mide los contaminantes químicos, el material particulado altamente cancerígeno, el ruido y el volumen de tránsito”.

Otro aspecto que la doctora señala es la necesidad de eficientizar el control vehicular que “existe, pero que no es lo suficientemente riguroso ya que, cuando vemos pasar ráfagas de humo negro en las esquinas nadie tiene capacidad de detener a ese vehículo y dejarlo fuera de circulación hasta que haga una revisión técnica obligatoria”.

Por último, afirma que el reordenamiento de transporte y el uso de combustibles alternativos pueden contribuir a una mejora.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Autos, Gente, Medicina, Salud, Sociedad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s